Georgina Rodríguez: de sus orígenes humildes a una vida de lujos

Georgina Rodríguez vive desde hace años la vida soñada por muchas mujeres: pareja del súper crack madridista Cristiano Ronaldo, reciente mamá, y reina de Instagram, red en la que cuenta con más de 4 millones de followers, solo por detrás de Antonella Messi, otra de las wags del momento.

Georgina Rodríguez: de sus orígenes humildes a una vida de lujos

Georgina Rodríguez vive desde hace años la vida soñada por muchas mujeres: pareja del súper crack madridista Cristiano Ronaldo, reciente mamá, y reina de Instagram, red en la que cuenta con más de 4 millones de followers, solo por detrás de Antonella Messi, otra de las wags del momento.

Pero a pesar de la vida de lujos de la que disfruta en la actualidad, Georgina no olvida sus orígenes humildes, de los que no sólo no reniega, sino de los que se siente muy orgullosa.

La joven modelo nació en un pequeño pueblo de la provincia de Huesca. Desde muy jovencita supo que quería alcanzar grandes metas, algo imposible de lograr en un pueblecito de pocos habitantes perdido entre montañas.

Con tan solo 17 años comenzó a trabajar de camarera en Jaca, en Huesca y en diversas localidades de la provincia. Con 19 años llegó a Madrid, ciudad en la que su vida daría un giro de 360º.

La joven, según ella misma ha declarado, tuvo mucha suerte con la gente que conoció en la capital. Aunque también reconoce que hubo gente que intentó abusar de su confianza y le hicieron daño.

El Intra

A Georgina no le gusta demasiado hablar de su relación con Ronaldo ni de su vida familiar más íntima. Sin embargo, en una reciente entrevista no ha tenido reparos en contar cómo ha cambiado su vida desde que está con el astro madridista.

Con sinceridad, reconoció que desde que la prensa se enteró de su relación, comenzaron a acosarla hasta el punto de que tuvo que dejar su trabajo en una tienda de ropa. También ha querido dejar claro que al contrario de lo que algunos de sus haters dicen, no va por la vida presumiendo de dinero ni de estatus social.

¿Te gustaría vivir un cuento de hadas como el de Georgina?